• Ortiz Remacha

SUFRIR COMO UN PERRO



Gabriel García Márquez, premio Nobel de Literatura, expresó en un discurso pronunciado en Los Ángeles en 1996 que “Los periodistas se han extraviado en el laberinto de una tecnología disparada sin control hacia el futuro. Actualmente las salas de redacción son laboratorios asépticos para navegantes solitarios, donde parece más fácil comunicarse con los fenómenos siderales que con el corazón de los lectores”.


Y de eso hace ya veinticinco años cuando todavía existían rescoldos del periodismo tradicional, con una labor de calle importante y una serie de contactos que se mantenían durante años.


En el aspecto deportivo la situación actual con la de los tiempos descritos por García Márquez es incluso peor porque se ha perdido presencia en el lugar de los hechos y confianza en el entorno.


Los clubes intentan aislar toda la información y ser los dueños de lo que se dice y de quién lo dice. Utilizando las herramientas tecnológicas actuales prescinden de los medios, intentan convertirse en ellos o forman parte de empresas de comunicación de una u otra manera.


En consecuencia, la presencia del periodista independiente resulta incómoda para ellos con lo que intentan dejarle fuera del contexto informativo y que vaya perdiendo presencia mediática.


Esto no ocurre en el fútbol exclusivamente, forma parte de la nueva línea de la expresión pública donde se quiere someter a la sociedad a una mansedumbre colectiva y a un continuo bombardeo de noticias. Verdades, verdades a medias, o mentiras absolutas.


“El corazón de los lectores”, que decía Gabriel García Márquez y que sigue latiendo en ellos, los oyentes, los espectadores y los seguidores de las diferentes plataformas tecnológicas que construyen referentes que se derrumban meses más tarde.


Años después el escritor y periodista expresó en Monterrey que Aunque se sufra como un perro, no hay mejor oficio que el periodismo”. Prefiero quedarme con este sentimiento profundo de un genio que sabía que lo había conseguido todo en este difícil mundo de la comunicación.