• Ortiz Remacha

LA RACHA SE AMPLÍA


Se puede ganar un partido por la heroica pero no es de recibo apelar al coraje desordenado para empatar jornada tras jornada. La Romareda sigue sin ver el triunfo del Real Zaragoza esta temporada y solamente de penalti pudo igualar el encuentro en el último cuarto de hora, después de los cambios introducidos por Juan Ignacio Martínez. Especialmente Iván Azón provocó las dudas de la Ponferradina durante esos minutos mientras que la calidad de Narváez provocó una máxima pena convertida por Vada, con sangre fría en las venas.


Así no se puede seguir, se está quebrando la clasificación y de punto en punto no se llega a los cincuenta. Y menos cuando ante más de quince mil espectadores, eres incapaz de jugar con intensidad, compromiso y llegada.


Ya se escuchan pitos al final del partido aunque la afición está cansada, desorientada y con preocupación. El caos de la primera parte fue absoluto y, en mi opinión, cada vez se juega peor.


La tarjeta amarilla de Eguaras en el minuto dos fue también determinante porque no se puede cerrar la defensa en un contragolpe adversario con la amenaza de expulsión.


Es posible que ahora se vea con ilusión el arreón final. Pero pienso sinceramente que mañana, pasado y al otro, le daremos vueltas a lo visto y nos daremos cuenta que se ha perdido otra gran ocasión para dejar el abismo.