• Ortiz Remacha

LA ILUSIÓN SE DIFUMINA




Suelo tomar decisiones después de valorar las posibilidades y al margen de los estados de ánimo puntuales. Soy del pensamiento de mantener hasta el final mis planteamientos precisamente por la reflexión de tantos años. Aún así el factor de la ilusión juega un papel muy importante en los proyectos y éstos son cada vez de menor calado y ambición.


El fenómeno futbolístico tuvo importantes picos en la dictadura especialmente durante el llamado baby boom porque eran una escapada a la realidad política y social de la época. De la misma forma que en la transición, los primeros años de la democracia, el final de siglo o los comienzos del XXI.


La afición llenaba estadios, los seguidores eran liderados por su presidentes, algunos de ellos dieron con sus huesos en la cárcel o en la política, se disputó un mundial en España, se ganaron títulos de Champions, Recopa y Copa de la UEFA y hasta se enlazaron seis años con dos Eurocopas y un Mundial.


Ahora, con las diferentes crisis económicas, la pandemia, el alejamiento de los clubes a los aficionados, el cambio del sentido de los medios de comunicación, los bulos en las redes que estallan los móviles y la paulatina desaparición de referentes periodísticos, hacen que el fútbol sea una excusa para ver la televisión, comer, beber y olvidarte de la vida en casa.


Se están cargando el origen de un entretenimiento, de una pasión, de un medio para seguir adelante, cortando todas las vías de creación y de escape. Buscando un control permanente que convierta en masas a las aficiones y objeto del negocio de unos pocos.