• Ortiz Remacha

EN BOCA CERRADA...



Es una lástima pero el tropiezo del Real Zaragoza en Lugo dejando al equipo un punto por encima del descenso, con una sola victoria en la Liga y con los mismos problemas de encajar y marcar goles, ha vuelto a poner en primera línea el supuesto zaragocismo de la afición blanquilla.


Se aprovecha por parte de algunos interesados la angustia y el nerviosismo por la situación del club, para abrir dos bandos: los que apoyan incondicionalmente al equipo al margen de los marcadores y del proyecto de los dirigentes, y los que siguen dudando de cómo se hacen las cosas y echan cuentas con los números en la mano.


Una forma de mover las diferentes redes sociales para desenfocar la realidad del conjunto aragonés y de sus dirigentes. La falta de dirección, de comunicación y de ejecución de la situación para seguir más tiempo dentro y encontrar financiación.


Que sea un apoyo pero que no signifique la pérdida del control de quienes desean todavía manejar el presente y el futuro de la entidad. Remite la pandemia, la afición regresa a los estadios, la economía parece mejorar y siempre es interesante estar dentro de la posible reforma de la Romareda.


Todo en silencio con respecto a la venta del club, ningún consejero ofreciendo las oportunas explicaciones a la afición, los medios de comunicación sin argumentos por falta de filtraciones interesadas. Control absoluto en cuanto a las entrañas del Real Zaragoza.


A la espera de las victorias, de estar cerca de los play off, de seguir aferrados a la tabla de salvación después de nueve años de naufragio.