• Ortiz Remacha

EL PODER HEREDADO


Dijo Abraham Lincoln, destacado presidente de los Estados Unidos, que abolió la esclavitud y fuera asesinado por secesionistas tras la guerra civil de su país, que "Casi todas las personas pueden soportar la adversidad pero si quieres poner a prueba el carácter de una persona, dale poder".


Me parece una expresión fabulosa porque se observan casos continuamente de gente capaz de aguantar una desgracia pero que se desmorona cuando acumula poder porque teme perderlo. Entonces se elimina el contacto emocional, la confianza en los demás y se desea perpetuar la posición de privilegio aunque sea contraproducente para él y su entorno.


Y mucho más cuando ese poder proviene del nepotismo. Heredar el mando se convierte en una necesidad para algunos que buscan, como los entonces capataces negreros de los años de Abraham Lincoln, que nada se mueva y todo permanezca en la armonía que ellos desean.


Veremos cómo termina esta recién empezada novena temporada en Segunda División donde se ha demostrado que el público ayuda, apoya, estimula, anima, se entrega a su equipo, pero no marca los goles.


Se decía que faltó la afición en las gradas tras el confinamiento donde se perdió todo lo conseguido en las tres cuartas partes del campeonato. No se logró el ascenso pero ahora tampoco da la impresión que se vaya a conseguir aunque acudan treinta mil personas al estadio municipal.


Tampoco logró el título mundial Brasil en Maracaná ante Uruguay en 1950 con doscientos mil espectadores. Las cosas, cuando se hacen bien, a veces salen bien. Pero cuando se hacen mal repetidamente salen siempre mal. No lo dijo Lincoln pero es algo que repite desde el comienzo de la humanidad.