• Ortiz Remacha

CUIDADO CON DESTACAR



Afirmo y comparto lo que dice el psicólogo Virginio Gallardo en twitter: “Como estrategia de supervivencia los que tienen un alto talento aprenden pronto a no destacar. Ya que son una amenaza para los mediocres, especialmente sus jefes, que se sienten señalados en sus limitaciones”.

He trabajado en empresas grandes y pequeñas, públicas y privadas, con jefes más viejos y más jóvenes que yo. En todas ellas y con encargados básicamente encajados por vinculación familiar, enchufe por servicios prestados, argumentos políticos o formar parte de la corte del capataz, he pasado de ser una persona activa de grandes ideas y capacidad profesional, a una molestia porque provoco el cambio, dejo en evidencia a los perezosos o intranquilizo a los cómodos que han dejado de evolucionar en sus segmentos de producción.

Lamentablemente es más cómodo ralentizar, dejar a un lado o eliminar a quienes buscan el trabajo en equipo, la excelencia, la formación continuada y el salto a las novedades profesionales.

Esto pasa en todos los sitios e impide la mejoría de las empresas porque el puesto de mando se acostumbra a estar por encima del ejército que elude la batalla por comodidad.

Lo mismo pasa en el fútbol, en los empresarios balompédicos que encuentran una mayor recompensa en el estado actual aunque sea peor que el necesario para su masa social e incluso su progreso.

Que nada cambie, que todo continúe de la misma forma. Con todos los cabos atados y sin que nadie destaque de los demás. Como en las familias donde el interés económico supera al cariño más próximo y emocional.